El Gobierno de México incrementó los estímulos fiscales aplicados a los combustibles ante el aumento internacional de los precios de los energéticos, con el objetivo de evitar que el costo de la gasolina y el diésel aumente de manera considerable para los consumidores.


La Secretaría de Hacienda elevó el apoyo para la gasolina Magna y Premium, mientras que para el diésel se absorberá el 100 por ciento del IEPS hasta el 18 de septiembre. La medida busca amortiguar los efectos que tienen los precios internacionales sobre el mercado mexicano.


Además, se mantiene un acuerdo voluntario con gasolineras para procurar que la gasolina regular no supere los 24 pesos por litro, mientras que el diésel tendría como referencia un máximo de 27 pesos.


El Gobierno busca con estas medidas evitar un impacto mayor en los bolsillos de las familias y reducir presiones adicionales sobre la inflación durante las próximas semanas.