López Beltrán dio a conocer la situación mediante una carta dirigida al presidente estadounidense Donald Trump. En el documento sostuvo que la cancelación de su visa responde, desde su perspectiva, a una decisión de carácter político y señaló directamente al secretario de Estado Marco Rubio y al subsecretario Christopher Landau. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han informado públicamente las razones específicas de la revocación.


La presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre el tema durante su conferencia de este viernes y señaló que no tiene conocimiento de investigaciones de las fiscalías mexicanas contra López Beltrán. La mandataria consideró que la cancelación de visas a mexicanos políticamente expuestos puede interpretarse como una intervención en asuntos internos, aunque aclaró que corresponde a Estados Unidos explicar sus decisiones migratorias.


El caso ocurre en medio de una política estadounidense más amplia de cancelación de visas a políticos y funcionarios mexicanos. Reuters documentó previamente que al menos 50 figuras mexicanas de distintas corrientes políticas habían sido afectadas por estas medidas dentro de la estrategia de Washington contra presuntos vínculos con organizaciones criminales. La revocación de una visa, sin embargo, no constituye por sí misma una acusación penal ni demuestra la comisión de un delito.


La Embajada de Estados Unidos en México rechazó hacer comentarios sobre el caso y el Departamento de Estado tampoco había emitido una respuesta pública al momento de conocerse la información. López Beltrán, quien recientemente dejó un cargo dentro de la dirigencia de Morena, sostuvo que buscará una explicación sobre la medida mientras el tema vuelve a colocar bajo atención la relación política entre México y Estados Unidos.