Autoridades estadounidenses dieron a conocer la captura de Edgar Alejandro López Velasco, Noé Díaz Jiménez, Leobardo Gaxiola López, alias Bado, y José Miguel Alvarado Morales, quienes habían sido detenidos en junio en territorio checo. La Fiscalía Federal para el Distrito Medio de Florida los acusa de participar en una operación vinculada con narcoterrorismo, importación de drogas y tráfico ilegal de armas.
De acuerdo con la acusación, durante febrero de 2026 López Velasco y Díaz Jiménez habrían negociado la compra de ametralladoras, lanzagranadas, morteros y otro armamento de uso militar procedente de Europa, con la intención de trasladarlo a México. Las autoridades estadounidenses sostienen que las armas serían utilizadas contra organizaciones criminales rivales, civiles y elementos de seguridad.
Como parte del intercambio, los acusados presuntamente utilizaron fentanilo y metanfetamina como pago por el armamento, sustancias que posteriormente serían distribuidas en Estados Unidos. Un día después de las detenciones realizadas en República Checa, autoridades mexicanas desmantelaron en Zapopan, Jalisco, un laboratorio de drogas sintéticas presuntamente relacionado con Díaz Jiménez.
López Velasco y Alvarado Morales ya fueron extraditados a Estados Unidos y comparecieron ante un tribunal federal en Florida, mientras continúa el proceso para trasladar a los otros dos detenidos. Los cuatro enfrentan cargos que, en caso de una eventual condena, podrían implicar penas de hasta cadena perpetua. Las autoridades señalan que el caso forma parte de una operación coordinada entre agencias de Estados Unidos, México y Europa contra las redes internacionales del CJNG.
