Con la llegada de noviembre, miles de familias mexicanas comienzan a comprar flores, veladoras, fruta, pan de muerto y otros elementos para colocar sus ofrendas. Sin embargo, este año la tradición representa un gasto mayor, pues el costo estimado de un altar de Día de Muertos alcanzó los 2 mil 480 pesos, de acuerdo con cifras difundidas por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).


El cálculo representa un incremento de 16.15% frente a 2025 y contempla los productos que habitualmente se colocan en una ofrenda familiar. Entre ellos se encuentran alimentos, bebidas, flores, papel picado y veladoras, cuyos precios pueden variar dependiendo de la ciudad, el establecimiento y la cantidad de artículos que cada familia decida comprar.


Uno de los productos que más ha resentido el aumento es el pan de muerto, cuyo precio registra un encarecimiento promedio de 19%, según el reporte. Este alimento es uno de los elementos más representativos de la temporada y suele adquirirse tanto para colocarlo en los altares como para compartirlo en reuniones familiares durante los últimos días de octubre y los primeros de noviembre.


Ante el incremento de precios, algunas familias optan por reutilizar adornos, comprar productos en mercados locales o preparar en casa parte de los alimentos que colocan en sus ofrendas. Aunque el gasto depende del tamaño del altar y de las tradiciones de cada hogar, las cifras muestran que mantener esta celebración también implica un esfuerzo para la economía familiar en la recta final del año.