La tragedia también afectó a personas que se encontraban en la región por motivos turísticos o religiosos. La zona golpeada es utilizada por viajeros y peregrinos que recorren diferentes rutas del Himalaya, entre ellas aquellas relacionadas con el monte Kailash, uno de los principales destinos religiosos de la región.
Los registros de las autoridades incluyen a cientos de turistas entre las personas que permanecen sin contacto. La cifra contempla viajeros de diferentes nacionalidades, lo que ha llevado a gobiernos extranjeros a iniciar labores de localización y comunicación con sus ciudadanos.
La temporada de peregrinación incrementó el número de visitantes que se encontraban en la zona cuando ocurrió el desastre. El repentino avance del flujo de agua y escombros dejó poco margen de reacción, especialmente en comunidades y rutas ubicadas cerca de los cauces afectados.
Las autoridades mantienen operativos para localizar a los viajeros y facilitar su evacuación. Mientras tanto, familiares y gobiernos de distintos países esperan información oficial sobre quienes permanecen desaparecidos en una de las regiones más afectadas por la emergencia.
