Las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) mantienen más de la mitad de los recursos de los trabajadores mexicanos invertidos en deuda del Gobierno federal, de acuerdo con información de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar). Al cierre del primer trimestre de 2026, alrededor de 4.3 billones de pesos, equivalentes al 51.5% de los activos administrados, estaban colocados en valores gubernamentales, principalmente bonos emitidos por el Estado mexicano.

La distribución de las inversiones muestra que, además de los instrumentos gubernamentales, el 30.8% de los recursos se encuentra en valores nacionales no gubernamentales, 13.1% en activos internacionales, 3.1% en otros instrumentos y 1.5% en mercancías. La Consar explica que esta estrategia busca equilibrar seguridad, liquidez y rendimientos para proteger el ahorro destinado al retiro de millones de trabajadores.

Asimismo, las Afores canalizan recursos hacia sectores productivos como infraestructura, banca de desarrollo, telecomunicaciones, vivienda, Fibras, empresas productivas del Estado entre ellas Pemex y CFE y deuda privada. Según la Consar, estas inversiones forman parte de una cartera diversificada diseñada para reducir riesgos y generar rendimientos de largo plazo, aun cuando algunos proyectos específicos hayan registrado resultados desfavorables en años anteriores.

Especialistas recuerdan que invertir en deuda gubernamental no significa que el dinero sea transferido al gasto corriente del gobierno, sino que forma parte del funcionamiento habitual de los sistemas de pensiones alrededor del mundo, donde los bonos soberanos representan activos considerados de bajo riesgo. La composición de las carteras es supervisada por la Consar y se ajusta conforme a criterios regulatorios y al perfil de riesgo de cada fondo generacional.