La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el Gobierno de México no restablecerá las relaciones diplomáticas con Ecuador mientras no exista un desagravio formal por parte del gobierno ecuatoriano respecto a la incursión de fuerzas de seguridad en la Embajada de México en Quito, ocurrida en abril de 2024. Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que la invasión a una sede diplomática representó una violación al derecho internacional y reiteró que ese hecho no puede quedar sin un reconocimiento oficial por parte del Estado ecuatoriano.

Sheinbaum explicó que, además del desagravio, México considera indispensable que exista un reconocimiento de la violación cometida contra la inviolabilidad de la embajada y del contexto relacionado con el asilo otorgado al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas. Indicó que, mientras no se cumplan esas condiciones, resulta complejo avanzar hacia una normalización de los vínculos diplomáticos entre ambos países.

La ruptura de relaciones entre México y Ecuador se produjo después de que elementos de seguridad ecuatorianos ingresaran por la fuerza a la representación diplomática mexicana para detener a Jorge Glas, quien permanecía en la embajada tras solicitar asilo político. A raíz de ese episodio, México rompió relaciones diplomáticas y presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia por considerar que se vulneró la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

La postura del Gobierno de México mantiene vigente la exigencia de respeto al derecho internacional como condición para reconstruir la relación bilateral. Mientras continúan las diferencias entre ambas naciones, las autoridades mexicanas sostienen que cualquier acercamiento deberá partir del reconocimiento de los hechos ocurridos y de garantías que eviten una situación similar en el futuro.