El costo del jitomate ha vuelto a causar preocupación en México durante abril de 2026, no solo por su aumento, sino también por la gran diferencia entre lo que recibe el productor y lo que paga el consumidor. Según un análisis del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), en la actualidad, las familias mexicanas pueden pagar hasta 3. 26 veces más por cada kilo de jitomate en comparación con lo que gana el agricultor, lo que revela problemas significativos en la cadena de distribución.
En términos claros, mientras que el productor vende el jitomate a aproximadamente 17 pesos por kilo, el precio para el consumidor puede sobrepasar los 55 pesos a nivel nacional, e incluso llegar a acercarse a los 90 o 100 pesos en algunas tiendas de autoservicio. Esta diferencia no solo se debe a la producción, sino también a los costos acumulados de transporte, almacenamiento, intermediación y comercialización, donde se presentan los mayores aumentos y márgenes de ganancia.
Según los especialistas, el problema no proviene del campo, sino del recorrido que hace el producto hasta que llega a la mesa del consumidor. Cada etapa de la cadena, desde los centrales de abasto hasta los supermercados, incrementa el precio de manera desigual, lo que hace que el aumento sea mucho más agresivo para el consumidor que para el productor. Además, factores como la sequía en las regiones productoras, el aumento en los precios de los fertilizantes y el incremento de los costos logísticos complican aún más la situación.
Este fenómeno no solo afecta el bolsillo de millones de familias, sino que también ejerce presión sobre la inflación en el país, donde los precios de los alimentos básicos siguen en aumento. El jitomate, un componente esencial de la dieta mexicana, se ha vuelto un claro ejemplo de cómo las distorsiones en el mercado pueden impactar directamente el poder de compra. Mientras tanto, los expertos subrayan la necesidad urgente de mejorar la claridad en los precios y fortalecer los canales de venta directa para cerrar la brecha entre productores y consumidores.
