Una jornada turística terminó en tragedia este lunes 20 de abril luego de que un ataque armado sacudiera la Pirámide de la Luna en Teotihuacán. De acuerdo con reportes oficiales, un sujeto abrió fuego desde lo alto del sitio arqueológico, provocando la muerte de al menos dos personas, incluida una turista extranjera, además de múltiples heridos.
El caos se apoderó del lugar en cuestión de minutos. Visitantes corrieron para resguardarse mientras algunos resultaron lesionados, no solo por impactos de bala, sino por caídas en medio del pánico colectivo. Autoridades confirmaron que el atacante se quitó la vida tras perpetrar el ataque, lo que complicó el esclarecimiento inmediato del móvil.
Este hecho encendió alertas sobre la seguridad en destinos turísticos emblemáticos de México. La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó reforzar la vigilancia en la zona y brindar atención a víctimas nacionales e internacionales, mientras continúan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
El incidente revive preocupaciones sobre la vulnerabilidad de espacios turísticos de alto flujo. A pesar de ser uno de los sitios más visitados del país, Teotihuacán se suma a la lista de lugares donde la violencia ha irrumpido inesperadamente, generando cuestionamientos sobre protocolos de seguridad.
